Víctimas de la Guerra Civil española. La familia Logroño Larios.

El apellido Logroño Larios quizá no sea el más conocido dentro del anarcosindicalismo de Zaragoza. Sus nombres apenas figuran en los libros de historia y apenas se conoce su historia. Sin embargo, esta familia sufrió la persecución y la violencia ejercida por los insurgentes desde el inicio de la Guerra Civil española.

La huelga revolucionaria de diciembre de 1933

Uno de los anarquistas más destacados fue José Logroño Larios, quien junto con su hermano Jesús fue uno de los hombres de acción de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Durante la II República fue detenido en varias ocasiones como consecuencia de sus acciones sindicales. No obstante, esta familia destacó sobre todo por su activa participación en la huelga revolucionaria de diciembre de 1933 (analizada en mi libro “Delitos políticos y orden social. Historia de la cárcel de Torrero, 1928-1939”).

Sabemos que el 14 de diciembre 1933 José fue detenido, llevado al juzgado y luego acusado de sedición y tenencia de armas. Posteriormente, fue conducido hasta las instalaciones de la Prisión Provincial de Zaragoza. Unos días antes, el 8 de diciembre, día en el que estalló la Huelga Revolucionaria promovida por el comité revolucionario de la CNT, con sede en Zaragoza, fue detenido Victoriano Logroño Larios. El joven de la familia, que contaba entonces con 17 años, fue acusado de agresión a la fuerza armada. Unos días más tarde, el 14 de diciembre fue detenida Isabel Logroño Larios en calidad presa bajo la autoridad del juzgado número 3, por un delito “contra la forma de gobierno y tenencia de armas”. Los días 19, 20 y 21 de diciembre se celebró un juicio sumarísimo que condenó a José y Victoriano a penas de entre 8 y 10 años de prisión por el delito de sedición, mientras que Isabel, finalmente, fue acusada de encubrimiento y por tenencia de armas. José fue trasladado a la Prisión Central de Ocaña para cumplir su condena. Victoriano, por su parte, fue conducido al viejo penal de Chinchilla. Por último, el 27 de abril de 1934, fruto de la ley de amnistía aprobada tres días antes, Isabel fue puesta en libertad.

La actividad de la familia Logroño Larios no se detuvo, mientras José y Victoriano permanecían recluidos, Jesús siguió colaborando con la CNT. Así lo demuestran los dos expedientes procesales que se han encontrado de 1935. En ambos casos su detención respondía a la aplicación de la Ley de orden público (1933) y, aunque no fue condenado en firme en ninguna de las ocasiones, en total pasó unos cuatro meses en prisión.

Memorial dedicado a las víctimas de la Guerra Civil española y la posguerra en Zaragoza.

El verano del «terror caliente»

Llegado el 18 de julio de 1936 la familia Logroño Larios se convirtió en un objetivo prioritario para las fuerzas sublevadas. Apenas habían tres días desde que Miguel Cabanellas se sumase al golpe militar, cuando el 21 de julio Isabel, Jesús y Teodoro Logroño Larios fueron detenidos. Después de pasar varias semanas en prisión, de acuerdo a la documentación que existe en el fondo documental de la cárcel de Torrero, Isabel Logroño Larios fue puesta en libertad el 20 de agosto de 1936. El 21 de diciembre de ese mismo año fue fusilada en las tapias del cementerio. Teodoro fue puesto en libertad el 20 de agosto de ese mismo año, pero desconocemos qué fue de él. Jesús salió en libertad el 28 de agosto de 1936 y, al igual que su hermano Victoriano (no fue detenido ni encarcelado en Torrero), murió a lo largo del verano del 36. Marcelino Logroño Larios fue ejecutado el 22 de julio de 1936. Al no constar expediente penitenciario, todo hace pensar que fue víctima de la violencia insurgente de las primeras semanas de guerra. La madre, Concepción Larios, también fue ejecutada el 2 de diciembre de 1936 (sumarísimo por homicidio, sobreseído, igual que sus hijos).

Por su parte, José Logroño Larios fue el único miembro de la familia que, parece ser, pudo pasar a la zona republicana. Sea como fuere, luchó en la 25 división, llegando a ser Comandante de milicias del 133 Batallón Militar en 1938.

Sin duda, el caso de la familia Logroño Larios pone en evidencia el objetivo inicial de los sublevados: acabar con cualquier forma de resistencia inicial y sembrar el terror entre la sociedad, de tal forma que no pudiera haber margen para una actuación que contrarrestase el golpe de estado. Este sólo es un ejemplo más de la represión, física y económica, que se cernió sobre muchas familias en el territorio aragonés.

DATOS DE LA FAMILIA LOGROÑO LARIOS

MADRE:

Concepción Larios, 55 años.

HIJOS:

Isabel Logroño Larios, 23 años.

Marcelino Logroño Larios, 18 años.

Victoriano Logroño Larios, 20 años.

Jesús Logroño Larios, 25 años.

José Logroño Larios.

Teodoro Logroño Larios, 20 años en 1936, consta su ingreso en la cárcel de Torrero el 21 de julio de1936, sale en libertad el 20 de agosto de 1936. (identidad por confirmar)

Nota: Los datos aquí recogidos, fueron expuestos en una visita guiada por el Cementerio de Torrero para conocer «la memoria libertaria». Este acto se celebró el pasado días 26 de enero dentro de las II Jornadas Libertarias de la CGT, acto al cual me invitaron y que aglutinó a más de 40 personas. Fruto de las indagaciones realizadas para preparar ese acto, surge este breve artículo.

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